Orfandades
Es una aurora singular en el panorama literario internacional. Novelista de éxito desde hace más de treinta años. Escribe poemas desde un lenguaje personalismo.


Carrusel de emociones, no es un juego de niños. Es la muestra viva de la pasión que gira a nuestro alrededor con su rostro de amor y de dolor. Hace parte de la colección de Bella Clara Ventura donde leemos sus impresiones de vida y muerte. Este exaltación de la existencia nos devuelve al camino de la poesía. Los versos dan testimonio de cómo conversar con las estrellas para hacerlas presentes en este camino de misterio y alegría, de locuras y mariposas prominentes, inicio de un carrusel, pirueta de nuestros sentimientos.
Es una aurora singular en el panorama literario internacional. Novelista de éxito desde hace más de treinta años. Escribe poemas desde un lenguaje personalismo.
Una mujer deseosa de aprender de revés, niña que mira el mundo a través de las hojas. Y ahí aparece una de las filosofías fundamentales de la obra, la de la niña interior que sale y sabe abrir la puerta para ir a jugar, como en el estribillo de la infancia. Una niña dolida, suspendida en una butaca y en su silencio, se encuentra a sí misma en las esencias de la alegría, aprendida en los aromas de la abuela y en el juego, bien serio, de vislumbrar el poema.
Esta hija, por ventura bienaventurada, también abuela, madre y hermana, viaja por los milenios de las mujeres ancestrales, como bella por su casa, también clara y milenaria. Así la vemos siempre, la viajera, la que canta y visiona cielos morados en sus paisajes pintados como espejismos de astros.
Poemario editado por Sociedad de la Imaginación en el año 2002. Prologado por el poeta, periodista y crítico de arte antioqueño merecedor de varios premios de poesía, Mario Rivero.
El libro en una de sus solapas cuenta con el texto de una de las poetas mas relevantes de Colombia, Matilde Espinoza, quien anota:
“Conozco la novedosa poesía de la escritora Bella Clara Ventura, aunque cronológicamente ella ocupa sus espacios siderales y yo la dura tierra, admiro la originalidad y frescura de sus metáforas que entregan el mensaje hermoso y esperanzado”
Bella Clara Ventura escribe poesía porque no puede dejar de hacerlo. Mallarmé dijo alguna vez «Un hombre acostumbrado a soñar viene a hablar de otro que está muerto».
Claudia De Greiff
En Magias y retablos, el lector se enfrenta a una escritora que sabe conducirlo, con sosiego y pasión por los laberintos que teje una nueva Ariadna. Como la heroína mitológica, da un hilo conductor que no permite el extravío, aún cuando se adentren en los mas profundos meandros de su cosmos personal. Este libro se revierte en la imagen poética del universo singular de una mujer que se transmuta para ser ella misma y muchos, chispa que arde, viento que la aviva, tierra que la acoge, agua que la apaga para comenzar una vez más el ciclo inabarcable de la existencia.
A pesar de que Bella Clara hurga en los espantos humanos, hay una necesidad de tomar partido siempre por la esperanza y el labio luminoso de los hombres. Una necesidad de buscar la sabiduría en el equilibrio entre el hombre y la naturaleza. Una impostergable deuda con el amor. En ellos Bella se torna también dadora y reparte, a manos llenas, lo mejor de si, a ese lector futuro que también ha delineado en el sueño de lo real.
Ileana Álvarez – Carmen Hernández Peña
Edición Homenaje por el Centenario de Pablo Neruda y Alejo Carpentier
«La paz, celestina de nuestros espíritus», es la suma aquiescente de una serie de respuestas socio políticas y en general, un estado de la divinidad reclamado en la tierra para confirmar que existe. Y a la poeta colombo mexicana Bella Calara Ventura – que para inventando ditirambos a los vientos, dejando su lava en los sentidos – se le ha ocurrido por primera vez en la historia de la humanidad, homenajearla. No a la manera de los retóricos vanos que hablan – curioseando en los estertores famélicos de la guerra cainita – desde la perspectiva de la banalidad mas hipócrita , sino desde la ternura y la esperanza.
En su libro Paz, sicaria de la lágrima, bello título para recompensar el grado neutro, la luz quieta, al rio que salta sin gemidos, la aeda nos demuestra una vez más, que la paz no solo es posible, sino fundamentalmente imprescindible, en esta hora en la que rugen los cañones y el amor proclama sus consignas definitivas para eternizar la vida.
Carlos Garrido Chalén: Presidente Ejecutivo de la Unión Hispanoamericana de Escritores.
Bella Clara nos sorprende nuevamente con su poesía, profesando un poder a cada palabra, construyendo atmósferas, creando personajes y particulares atmósferas.
Esta magia habita para siempre en la memoria, una vez que se ha buceado por la obra literaria de esta escritora, ciudadana del mundo.