Orfandades
Es una aurora singular en el panorama literario internacional. Novelista de éxito desde hace más de treinta años. Escribe poemas desde un lenguaje personalismo.
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Cincuenta y cinco días sin ti, hace parte de una colección llena de pasión y originalidad para sugerir que el amor brilla incluso durante la ausencia. Hablar de amor no siempre es fácil porque el sentimiento es intenso. Nos aborda cuando toca nuestro corazón y nos muestra las distintas posibilidades de intercambio con la magia del otro en la búsqueda de uno mismo. Una vez concebido, la pasión se cuela en poesía, las metáforas se desbordan y los versos hacen eco del alma cuando se experimenta la distancia. La búsqueda de palabras se convierte en sinónimo de conquista y separación. La palabra se combina con ternura y besos. Las caricias brotan bajo un sol tropical en comunión con los continentes, América, África y Oriente Medio, y es el idioma francés el que crea el vínculo entre estos dos seres que viven cincuenta y cinco días separados. En esta colección, el amor se dimensiona en torno a su propio misterio.
Es una aurora singular en el panorama literario internacional. Novelista de éxito desde hace más de treinta años. Escribe poemas desde un lenguaje personalismo.
Bella Clara Ventura, su encuentro con la poesía no es casual como no lo es nada en su vida. Hace desvíos para llegar a ella, luego de unos cuantos puertos a su alcance. La poesía le llega como un canto de su alma. Al abrir este nuevo canal mantiene una comunicación con su yo interno como su más fiel compañero de vida. Con voz propia y ritmos nuevos sus sueños alados se vuelven poesía.
Carlos Garrido Chalén. Poeta peruano. Premio Nacional de Poesía.
Bella Clara Ventura hace parte de esta Antología prologada por la poeta Maruja Vieira quien anota en alguna parte de su texto «Si la poesía es sencillamente otra manera de mirar la vida, este libro enseña dieciséis maneras de vivir el amor, la tristeza y la ausencia, el dolor de la patria herida, el vuelo del albatros que enfrenta tempestades y los jardines místicos que rodean la memoria de los que ya se fueron».
Una colección llena de pasión y originalidad para sugerir que el amor brilla incluso en la ausencia. Desde caricias bohemias hasta besos exóticos, el amor une pensamientos con abrazos que sólo el cielo conoce.
Los versos se suceden para describir el estado de ánimo que experimenta toda persona cuando el abandono, aunque sea momentáneo, se aferra como un fantasma a las hojas vacías del delirio que le espera.
Toda una colección que nos revela una nueva forma de hablar del amor ausente bajo la mirada de una luna en forma de abanico y la sonrisa cómplice de las estrellas.
La importancia que reviste este libro para la escritora y para el arte poético, se presenta en forma de díptico. Por un lado, la experiencia de escribir desde su propio silencio, en búsqueda de un ritmo poético escondido en cada palabra anudada a una palabra más para formar el verso y, por el otro, una tendencia estética que retrata la realidad sin provocaciones, la advertencia de un sol que la abraza todos los días, así llueva y esa luna que sin rodeos la provoca y la incita a conversar con la noche.
Elevada a través de metáforas indómitas la poesía de este libro se realza en un lenguaje audaz, limpio, que responde a una concepción profunda y coherente del mundo que le asalta a cada instante. Es su mundo con el otro, donde la pregunta no tiene respuesta sino conclusiones, donde el interrogante se ahoga en su propio rito para quedarse estático, como suspendido, sin saber a dónde ir. Aquí la rima puede ser o no, un factor esencial de la tonalidad, del ritmo, de la sucesión de acentos, es fundamental para la interpretación de los poemas haciéndose evidente la ineludible verdad de un tiempo subjetivo.
En términos de precisar una tendencia literaria, podríamos atrevernos a encontrar una afinidad con el estilo poético de Nicanor Parra, hablaríamos entonces de “la poesía de lo cotidiano”, con una diferencia relevante y es, la de los giros verbales torneados por atmósferas surrealistas. Es esta mixtura la que define un estilo propio y genuino, que hace de su mundo poético una trasmutación de todas sus vivencias.
Claudia De Greiff