Orfandades
Es una aurora singular en el panorama literario internacional. Novelista de éxito desde hace más de treinta años. Escribe poemas desde un lenguaje personalismo.


La luz, ese impasible milagro que aligera la muerte, está vívido y ebrio, en este libro de Bella Clara Ventura. Precisamente en el poema, LUZ, dice la autora: “Trae el espectro de un collage/ cuando la luz comprime el color/ para dejarlo en la esencia/pura/ del prisma”, y ella es su anfitriona, porque la recibe, la atrae, la toma como rayo para eyectarla al infinito y la resume en una mirada.
Las prestigiosas Carmen Hernández Peña e Ileana Álvarez, poetas y ensayistas de Ciego de Ávila, Cuba, expresan en el prólogo de este libro: “Esta mujer es muchas mujeres a la vez, y no es vergonzante de ninguna de ellas, al contrario. Bella disfruta cada una de las Bellas que porta,” y más adelante aseguran: …” un libro mágico en el que no es su huésped el protagonista, sino la luz, una luz que emana de quien no ha escrito y se reparte, también asimétricamente, según el que sea capaz de percibirla.”
La personalidad de Bella y la certeza de su fulgor, son un desafío constante representado en este poemario que presenta para sus lectores a nivel internacional, con la seguridad que se encontrará en él un verdadero manifiesto de vida.
Es una aurora singular en el panorama literario internacional. Novelista de éxito desde hace más de treinta años. Escribe poemas desde un lenguaje personalismo.
Este texto es una suerte de bestiario o mini zoológico poético en el que van desfilando diversos animales. Más que un verdadero mini zoológico o bestiario desbordante de imaginación es un mágico recorrido o bella y clara aventura sin fin, por los interminables reinos de la poesía infantil real, maravillosa, llena de gnomos y duendes, que «decora la fantasía».
Nada escapa al universo creativo de Bella Clara Ventura, ni siquiera los seres mitológicos, pues entre sus tiernas páginas están primorosamente retratados por igual, la sirena enjoyada de escamas, Pegaso por los aires configurando nuevos mundos y el unicornio que en el tercer ojo clava su cuerno.
Hechizos de bosque fue publicado inicialmente el 2001 por Club Editor en Bogotá, reeditado ahora por Alejo en Lima, para complacencia y regocijo de sus lectores.
Jorge Ita Gómez
Bella Clara Ventura, polifacética, incansable, pura energía, tiene un alma mágica, un alma -que cobija su esencia de mujer con alas-. A modo de hechizo, de mágico encantamiento, nos entrega Bienhadadas, un poemario donde evoca e invoca a las hadas, esas fuerzas femeninas benéficas que emanan de la naturaleza para iluminar el camino de los bienhadados.
Las hadas de Bella Clara Ventura son las de su niñez, esa época que ella, como tantos otros, nunca abandonó del todo, hadas revoltosas, chispeantes y juguetonas. Pero son también las hadas de su madurez, es decir, unas hadas que han crecido con ella y se han convertido en hadas fuertes, transgresoras (-palpitan como gatas en celo-), hadas con voz y palabra, espíritus libres que otorgan el don del valor para enfrentarnos al mundo.
https://www.libreriadonlapiz.com/es/libro/bienhadadas_M870230006
Una de las frases célebres de Anaïs Nin dice así: «El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía».
Cuando se conjuga el erotismo con la poesía, y precisamente por la mano de una reconocida escritora de fama mundial como lo es Bella Clara Ventura, resultan libros inquietantes, generadores de imágenes, hermosos y reveladores como este, que producen en nosotros, los lectores, un ejercicio de arqueología personal. Al internarse en los versos se excava en las sensaciones y recuerdos, presentándote además los instrumentos para desenterrar ciudades dormidas.
La poesía, ese arte sublime de capturar lo inefable, se erige en estas páginas como el refugio de las emociones más profundas y sinceras. Bella Clara nos embarca en un viaje hacia los abismos del alma y la cumbre de los sentidos. Un viaje íntimo que se presenta como un homenaje a la sensualidad femenina, sin olvidar la masculina. Un canto valiente y sincero a la energía primordial que nos habita y que a menudo reprimimos y silenciamos.
Afrodita en el alma es una oda a la vida, a los placeres y a los sentidos. Es también un abrazo a la esencia del ser.
Nery Santos Gómez
Bella Clara nos sorprende nuevamente con su poesía, profesando un poder a cada palabra, construyendo atmósferas, creando personajes y particulares atmósferas.
Esta magia habita para siempre en la memoria, una vez que se ha buceado por la obra literaria de esta escritora, ciudadana del mundo.
La importancia que reviste este libro para la escritora y para el arte poético, se presenta en forma de díptico. Por un lado, la experiencia de escribir desde su propio silencio, en búsqueda de un ritmo poético escondido en cada palabra anudada a una palabra más para formar el verso y, por el otro, una tendencia estética que retrata la realidad sin provocaciones, la advertencia de un sol que la abraza todos los días, así llueva y esa luna que sin rodeos la provoca y la incita a conversar con la noche.
Elevada a través de metáforas indómitas la poesía de este libro se realza en un lenguaje audaz, limpio, que responde a una concepción profunda y coherente del mundo que le asalta a cada instante. Es su mundo con el otro, donde la pregunta no tiene respuesta sino conclusiones, donde el interrogante se ahoga en su propio rito para quedarse estático, como suspendido, sin saber a dónde ir. Aquí la rima puede ser o no, un factor esencial de la tonalidad, del ritmo, de la sucesión de acentos, es fundamental para la interpretación de los poemas haciéndose evidente la ineludible verdad de un tiempo subjetivo.
En términos de precisar una tendencia literaria, podríamos atrevernos a encontrar una afinidad con el estilo poético de Nicanor Parra, hablaríamos entonces de “la poesía de lo cotidiano”, con una diferencia relevante y es, la de los giros verbales torneados por atmósferas surrealistas. Es esta mixtura la que define un estilo propio y genuino, que hace de su mundo poético una trasmutación de todas sus vivencias.
Claudia De Greiff