Orfandades
Es una aurora singular en el panorama literario internacional. Novelista de éxito desde hace más de treinta años. Escribe poemas desde un lenguaje personalismo.


Bella Clara nos sorprende nuevamente con su poesía, profesando un poder a cada palabra, construyendo atmósferas, creando personajes y particulares atmósferas.
Esta magia habita para siempre en la memoria, una vez que se ha buceado por la obra literaria de esta escritora, ciudadana del mundo.
Es una aurora singular en el panorama literario internacional. Novelista de éxito desde hace más de treinta años. Escribe poemas desde un lenguaje personalismo.
La libertad, anfitriona del corazón, es el elogio del retorno a uno mismo, fuente inagotable de riqueza, por más descuidada o incomprendida que sea. Esta libertad de ser nosotros mismos nos permite redescubrir el paraíso perdido que podemos recrear en la Tierra a través de palabras y acciones. Un retorno al estado natural, a la sencillez, a lo invisible, tan bien descrito por Saint Exupéry como lo esencial. La libertad es un pájaro-niño que todos vivimos dentro de nosotros mismos. Y aquí hay versos que nos susurran esta verdad con la ayuda de metáforas que emanan de un autor colombo-mexicano, pintor de los vuelos del alma. Pacificadora, quiere extraer su perfume de la selva para destilarlo a la humanidad. Aboga por la alegría de vivir sin cadenas y sin ataduras, pero sólo bajo el dictado del corazón, anfitrión de sentimientos nobles. Estemos de acuerdo con Vauvenargues: “Los grandes pensamientos surgen del corazón. »
…La poeta colombo-mexicana Bella Clara Ventura nos invita a sopesar y a valorar el dinamismo transformador de la luz en su complemento con el agua fecunda y fluyente. Ésta es la clave, no sólo para poder ingresar en el universo poético trazado como una aventura de iniciación hacia la luminosidad del cosmos, sino también para emprender el camino de una iniciación estética que se propone como indagación y reflexión, abierta a inquirir el cosmos y la escritura poética. Jorge Chen Sham_Universidad de Costa Rica, Costa Rica
«La paz, celestina de nuestros espíritus», es la suma aquiescente de una serie de respuestas socio políticas y en general, un estado de la divinidad reclamado en la tierra para confirmar que existe. Y a la poeta colombo mexicana Bella Calara Ventura – que para inventando ditirambos a los vientos, dejando su lava en los sentidos – se le ha ocurrido por primera vez en la historia de la humanidad, homenajearla. No a la manera de los retóricos vanos que hablan – curioseando en los estertores famélicos de la guerra cainita – desde la perspectiva de la banalidad mas hipócrita , sino desde la ternura y la esperanza.
En su libro Paz, sicaria de la lágrima, bello título para recompensar el grado neutro, la luz quieta, al rio que salta sin gemidos, la aeda nos demuestra una vez más, que la paz no solo es posible, sino fundamentalmente imprescindible, en esta hora en la que rugen los cañones y el amor proclama sus consignas definitivas para eternizar la vida.
Carlos Garrido Chalén: Presidente Ejecutivo de la Unión Hispanoamericana de Escritores.
La luz, ese impasible milagro que aligera la muerte, está vívido y ebrio, en este libro de Bella Clara Ventura. Precisamente en el poema, LUZ, dice la autora: “Trae el espectro de un collage/ cuando la luz comprime el color/ para dejarlo en la esencia/pura/ del prisma”, y ella es su anfitriona, porque la recibe, la atrae, la toma como rayo para eyectarla al infinito y la resume en una mirada.
Las prestigiosas Carmen Hernández Peña e Ileana Álvarez, poetas y ensayistas de Ciego de Ávila, Cuba, expresan en el prólogo de este libro: “Esta mujer es muchas mujeres a la vez, y no es vergonzante de ninguna de ellas, al contrario. Bella disfruta cada una de las Bellas que porta,” y más adelante aseguran: …” un libro mágico en el que no es su huésped el protagonista, sino la luz, una luz que emana de quien no ha escrito y se reparte, también asimétricamente, según el que sea capaz de percibirla.”
La personalidad de Bella y la certeza de su fulgor, son un desafío constante representado en este poemario que presenta para sus lectores a nivel internacional, con la seguridad que se encontrará en él un verdadero manifiesto de vida.
Una de las frases célebres de Anaïs Nin dice así: «El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía».
Cuando se conjuga el erotismo con la poesía, y precisamente por la mano de una reconocida escritora de fama mundial como lo es Bella Clara Ventura, resultan libros inquietantes, generadores de imágenes, hermosos y reveladores como este, que producen en nosotros, los lectores, un ejercicio de arqueología personal. Al internarse en los versos se excava en las sensaciones y recuerdos, presentándote además los instrumentos para desenterrar ciudades dormidas.
La poesía, ese arte sublime de capturar lo inefable, se erige en estas páginas como el refugio de las emociones más profundas y sinceras. Bella Clara nos embarca en un viaje hacia los abismos del alma y la cumbre de los sentidos. Un viaje íntimo que se presenta como un homenaje a la sensualidad femenina, sin olvidar la masculina. Un canto valiente y sincero a la energía primordial que nos habita y que a menudo reprimimos y silenciamos.
Afrodita en el alma es una oda a la vida, a los placeres y a los sentidos. Es también un abrazo a la esencia del ser.
Nery Santos Gómez